miércoles, 7 de septiembre de 2016

Tour por la isla de Éire (Parte I)

Hola a todos y a todas,

El día de hoy os traigo la primera entrega del tour que hice con mi familia por toda la isla de Éire visitando las ciudades y monumentos más importantes de La República de Irlanda e Irlanda del Norte (Reino Unido) Lo cierto es que nos encontramos con algunas dificultades, pero resultó ser un viaje de lo más genial y que creo acabó por unirme más si puede a mi familia.

Sin más dilación, ¡Vamos a ello!

Día 1: Jueves 23 de junio de 2016

Es mi último día en la casa en la que he sido Au Pair durante el último año, y pese a la mezcla de donar una gran cantidad de ropa a ONGs del pueblo, para no tirar cosas que se puede reutilizar a la basura. Cuando llega el momento una amiga me recoge y me lleva a la estación del pueblo, como con ella y tras despedirnos me monto en el tren cargada con una maleta grande, una de cabina, mi bolso y una mochila. Yo solita llego hasta Belfast y arrastrando todo como un burro, cruzo la estación de tren y llego a la de buses donde tengo que esperar una hora para coger el bus que me va a llevar al aeropuerto de Dublin. Lo cierto es que termino pasándomelo muy bien y dándome cuenta de la cantidad de españoles que pasan por la ciudad. Llegado el momento me monto en el bus en el que estoy durante dos horas y con el que al fin llego a Dublin, mientras tanto una lluvia horrible ha estado cayendo y cayendo, pero es la costumbre. Llego al aeropuerto escasos minutos antes de que mis padres y mi hermano salgan por la puerta, cargada con un carrito con todas mis cosas (me siento muy Harry Potter, no puedo negar eso tampoco). Son las 19:30 y lo que hacemos es irnos hasta el lugar de recogida de nuestro coche de alquiler donde un señor muy amable nos sube en su furgoneta y nos lleva hasta la terminal de Europcar.


Lo cierto es que parece que todo va bien hasta que nos dicen que tenemos que dejar en depósito 13.000€ porque no hemos elegido el seguro de Europcar, hemos contratado el de un tercero y claro... Aquí noto cómo a mi padre le empiezan a subir los colores de la mala leche y yo por mi parte intento contener la calma e intentar explicarle a la mujer que ya hemos contratado seguro y que debería valer, seguro que es a todo riesgo. Ella vuelve a decirme que le parece muy bien, pero que aún así tenemos que dejar en depósito 13000€. Os podéis imaginar en ese momento cómo nos empezamos a sentir, que llegamos y nos meten la leche primera aún sin empezar. Cuando le pregunto a la mujer qué podemos hacer entonces me explica que no somos los primeros a los que les pasa, que por una oferta de terceros nos quedamos en esta situación, pero que podemos llamar a la compañía y cancelar el otro seguro y contratar el de Europcar. Ahí es cuando mi padre y yo nos miramos y ambos pensamos en lo mismo: el timo de la estampita pero a lo grande. Si el seguro a todo riesgo que hemos contratado de un tercero nos ha costado 60€ el de Europcar asciende a 143€, por lo que cancelamos el primero y optamos por coger el de la compañía, enfadados como locos, pero con la única solución factible para poder llevarnos el coche. [Preguntad también a la compañía sobre la M50 que rodea Dublin y sus pagos]

Si bien estamos bastante quemados, nos acercan al coche y ¡oh sorpresa!, no es el que habíamos pedido. Le dije a mi padre que contratase un coche pequeño y fácil de llevar por las carreteras de cabra de Irlanda, un Ford Fiesta, pero lo que tenemos delante no es un Ford Fiesta ES UN RENAULT CAPTUR, PRECIOSO, ESPACIOSO Y QUE ME DA MIEDO HORRIBLE CONDUCIR. Nos montamos y pese a esos primeros momentos de mosqueo y la charla de mi padre de que va a denunciar a todo el mundo por la que nos han liado, arrancamos y nos vamos a nuestra primera parada: Dublin International Hostel, con mi padre conduciendo por primera vez en el otro lado de la carretera (y con mi hermano cagado de miedo porque no se fía). Una vez dejamos todas las maletas en el hostel salimos a cenar algo y a ponernos al día. Terminamos en un pequeño pub vacío en el que comemos unas pizzas y pedimos unas pintas, la cerveza está riquísima y se transforma en la cerveza que más le gusta a mi padre del viaje: una cerveza artesanal y afrutada que la verdad que nos encanta. De vuelta al hostel sólo queda dormir.

PUNTUACIÓN DEL HOSTEL: 8/10







Día 2: Viernes 24 de junio de 2016

City Hall de Belfast, Irlanda del Norte
Nos levantamos a las 07:30 y tras vestirnos bajamos a desayunar (que viene incluido en el precio). Resulta que el comedor es la antigua capilla decorada con banderas de distintos países y con una cristalera que me termina de enamorar. Es autoservicio y cada uno coge lo que quiere, les advierto a mis padres sobre el café en este país, que es más agua que café, aún así lo piden y claro... se arrepienten. Dejamos la habitación y cogemos el coche para dirigirnos a Belfast, la capital de Irlanda del Norte conectada con Dublin por una carretera y sin tener necesidad de presentar ningún tipo de información al cruzar la frontera entre países. Tardamos cerca de dos horas y media y nos dirigimos directamente a ver los murales de la ciudad. Si uno va con tiempo, puede contratar uno de los Taxis Negros que te van enseñando la ciudad y te van explicando, nosotros como vamos con un horario bastante apretado, soy yo la que explica el conflicto a mis padres y lo que ocurrió y sigue ocurriendo en la ciudad de Belfast, Tras esto, vamos al centro de la ciudad y les enseño el City Hall y las calles principales de la ciudad, así como varios de los símbolos y edificios de la ciudad. No vamos al Titanic Belfast por el precio excesivo (17,50 libras cada adulto) y porque en su momento fui y tampoco me aportó tanto como esperaba.

Carrick-a-Rede, Irlanda del Norte
Nos marchamos sobre las 11 en dirección a Carrick-a-Rede, el puente colgante situado a 1 hora y 17 minutos de Belfast. Esta vez, llevo yo el coche y aunque al principio admito que voy algo insegura por lo grande que es el coche y lo suave que tiene los pedales y el volante, a los cinco minutos soy la que mejor lleva el coche y obviamente un año de conducción por Irlanda, se nota. Os advierto que el acceso a este magnífico lugar es bastante peliagudo y las carreteras por las que hay que circular son estrechas, pese a ello, merece la pena. La entrada son 6 libras y te da acceso a cruzar el puente, es importante que no perdáis los tickets, porque os los pedirán tras la caminata (algo larguita y llena de escaleras) hasta el puente. Lo que pensaréis nada más ver el puente con vuestros ojos es que no es tan grande como se ve en las fotos y es verdad, pero si os pilla un día con viento, el puente se mueve mareándoos ligeramente, que fue lo que me pasó a mi la primera vez que lo crucé. Pero si os toca un día soleado, como este viernes 24 de junio en el que lo crucé con mi familia y no hay mucha gente, os podéis hacer unas fotos estupendas y disfrutar del puente y el pequeño islote al que se llega a través de él.

Giant's Causeway, Irlanda del Norte
De allí nos vamos a Giant's Causeway, visita obligatoria de Irlanda del Norte. Nosotros pasamos de forma gratuita accediendo por uno de los caminos naturales y dejando de lado la zona de visitantes que tienen montada. Es un sitio espectacular y aunque de nuevo tenemos una gran caminata de por medio, al llegar al sitio, y mirad que he estado cinco veces, me sigue enamorando.

Como vamos un poco pillados de tiempo, nos vamos a Bushmills a visitar la destilería antes de que cierre en su último tour, y pese a que el hacer de intérprete para mis padres cuesta, terminan la visita bastante contentos y muy hambrientos. Como no tenemos mucho tiempo, paramos un momento en el Spar que hay frente a la destilería y nos compramos unos bocadillos para comer mientras conduzco hasta nuestra siguiente parada: Dunluce Castle, que si bien está cerrado, podemos bajar y admirar el castillo desde fuera.
Dunluce Castle, Irlanda del Norte
Agotados como estamos, decidimos irnos a Derry al hostal donde pasaremos la noche el Hostel Connect, dentro de las murallas de Derry y tras registrarnos nos vamos a cenar a un restaurante hindú a dos calles de nuestro hostal. Decidimos que lo mejor es acostarnos pronto para madrugar y así ver por la mañana la ciudad y luego poder hacer el largo viaje hasta Galway.



PUNTUACIÓN DEL HOSTEL: 7/10




Para saber cómo siguió la aventura, no os perdáis el siguiente post. ¡Espero que este os haya gustado y si tenéis dudas, sugerencias o cualquier otro comentario, no olvidéis dejarlo aquí debajo!


Nos leemos,

Sil.

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