miércoles, 14 de septiembre de 2016

Tour por la isla de Éire (Parte II)

¡Hola a todos y a todas!

Pues hoy os traigo la segunda parte del tour que hice por la isla, así que vamos a ello.

Día 3: Sábado 25 de junio de 2016

Free Derry, Londonderry
Nos levantamos pronto esa mañana y tras desayunar en el hostel (en el que hacemos un desayuno fuerte para el viaje que nos espera) le enseño a mi familia la ciudad de Derry/Londonderry. Desde mi punto de vista y pese a ser más pequeña que Belfast, tiene mucho más encanto y pese a la dura historia que hay en sus calles, a mí me encantó y si tuviese que quedarme con una de las dos grandes ciudades de Irlanda del Norte me quedaría con Derry. 

De Derry no os podéis perder el museo de Free Derry y por supuesto los murales del barrio republicano. Si andáis por la muralla que rodea la ciudad vais a poder verlo todo, pero como no quiero que os perdáis ningún sitio de los rincones de Derry, os dejo aquí el mapa que me creé en Google Maps para no perder ni un sitio que ver y que espero que os sea útil. 






Después de ver la ciudad, volvimos al hostel, cogimos las maletas y nos embarcamos en las cinco horas y media de trayecto hasta Galway, de vuelta a la República de Irlanda. Como obviamente era una locura hacer todo el trayecto sin parar, decidimos hacer una parada para comer en Sligo y aunque vimos poco de la ciudad, tengo que decir que lo poco que vi me gustó bastante, tenía un encanto muy singular. 

Latin Quarter, Galway
Tras horas de no saber ya ni a qué juego jugar en el coche y de lluvias esporádicas cada pocos kilómetros, al fin llegamos al hostel que habíamos reservado para esa noche: Woodview B&B. A las afueras de la ciudad, pero fue lo único que pudimos encontrar por esas fechas y en el que entrásemos los cuatro que íbamos. Bastante cansados después de la muerte del coche, sobre todo los dos que hemos ido conduciendo, pero siendo conscientes de que debemos ver la ciudad esa noche y cenar algo, volvemos a montarnos en el coche y vamos a conocer Galway. 



Puerto de Galway
Nada más llegar lo que nos empezamos a encontrar es a muchísimos españoles, es increíble el español que se escucha por todas las calles y mi hermano y yo nos miramos sorprendidos por la plaga que somos. Galway me enamora desde el primer instante, es una ciudad pequeña, pero tiene un encanto y una belleza que no sabría cómo describir. La zona del centro que baja hasta el puerto está llena de calles pintadas con vivos colores que llaman la atención de todos los turistas que vamos con nuestras cámaras intentando captar todo. Se nota la historia que tiene la ciudad con España y su Latin Quarter, quizá por eso tanto español en la ciudad. 


Cuando el sueño nos puede volvemos al hostal y pasamos la noche viendo las noticias hasta que nos dormimos. 

PUNTUACIÓN DEL HOSTEL: 8'5/10





Día 4: Domingo 26 de junio de 2016

Cliffs of Moher (como podéis ver con la pantalla blanca de niebla)
De nuevo volvemos a madrugar para seguir con nuestra ruta, como el desayuno no está incluido, desayunamos a mitad de camino en dirección a los Cliffs of Moher. Conforme empezamos a acercarnos, me doy cuenta de que el banco de niebla que tenemos delante empieza a espesarse, y espesarse cada vez más. La carretera que sube hasta los acantilados es estrecha, está ligeramente mal asfaltada y los buses son una constante; la suerte que tenemos es que justo terminamos detrás de uno que nos abre camino hasta que llegamos a los acantilados. Pagamos (6€ por cabeza) y aparcamos. La niebla sigue siendo bastante espesa y pese a que pretendemos ser positivos, cuando llegamos a los acantilados nos encontramos con que tenemos un muro blanco y no se ve NADA, pero NADA DE NADA. Mi hermano y yo bromeamos diciendo con que todavía no hemos desbloqueado esta ruta, como si de un videojuego se tratase, pero lo cierto es que se nos ha chafado bastante la mañana. Conforme empieza a llover, decidimos resguardarnos en el centro de visitantes de los acantilados que está a rebosar de turistas que como nosotros se han quedado con las ganas de ver los acantilados. Pero la sorpresa que nos encontramos es que el centro parece muy bien equipado para días como este con una proyección sobre los acantilados y toda la información que se quiera sobre los mismos. 

Algo desanimados, volvemos al coche y decidimos que lo lógico es que dejemos las excursiones que teníamos programadas para ver otros dos lugares cercanos para otra ocasión, pues con la masa que tenemos de niebla, poco vamos a poder ver. Iniciamos nuestro recorrido hasta Cork, haciendo una pequeña parada en Limerick para comer algo. Cuando llegamos finalmente a Cork, de nuevo vamos lo primero hasta nuestro hostel, esta vez el Acton Lodge B&B, una casa enorme y preciosa que nos da la bienvenida y en la que descansamos unos minutos antes de empezar nuestro tour por la ciudad
de Cork.

Si bien Cork me gustó algo menos que Galway, es una ciudad más grande y llena de gente. Al ser domingo nos encontramos con varios de los sitios que queríamos visitar cerrados (como el famoso museo de la Mantequilla), pero eso no evitó que disfrutásemos de la ciudad y de varias cervezas y sidras artesanales de la zona. 

Notando el cansancio de todos estos días de no parar, volvemos al hostel, cuya decoración me enamoró por completo (de verdad, era todo como una casa antigua, precioso).

PUNTUACIÓN DEL HOSTEL: 9/10




Y por hoy, esto es todo lo que os traigo, espero que os haya gustado y que disfrutéis de este post tanto como yo lo hice con estos viajes. ¡Os leo en el siguiente y último post sobre mi ruta por la isla! 


Sil.

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