miércoles, 28 de septiembre de 2016

Tour por la isla de Éire (Parte III)

¡Hola a todos y a todas!

Pues hoy os traigo la tercera parte del tour que hice por la isla, ¡Vamos a por ello!

Día 5: Lunes 27 de junio de 2016
Nos levantamos y tras organizar todo en las maletas y tomar un gran desayuno (servido en una vajilla exquisita) salimos del B&B en dirección a Blarney Castle, sitio para el que llegar nos cuesta un poco... pero lo conseguimos. Nuestra sorpresa viene cuando nos acercamos  a la entrada y vemos que tenemos que pagar 13€ por cabeza (52€ en total), tras mucho pensarlo, decidimos que lo mejor es dejar de lado "la piedra de la elocuencia" para otro momento y seguimos nuestro viaje hacia nuestra siguiente parada: Rock of Cashel

Rock of Cashel
La llegada al pueblo es fácil y todo está señalizado para acceder a la edificación. Aparcamos en un parking de pago que queda en el camino que sube a Rock of Cashel, y pese a que nos encontramos con que hay varias zonas que están siendo restauradas, es impresionante. Cuando vamos a pagar en la taquilla, la señora me mira de forma cómplice y dice que nos pasa como familia en vez de como cuatro adultos y no puedo evitar sonreírle y darle las gracias muy efusivamente, por lo que finalmente sólo pagamos 17€


Esperamos unos segundos a que el grupo se complete para empezar el tour y nuevamente hago de intérprete para mis padres. Lo cierto es que pese a ser un tour largo es muy ameno y uno aprende historia de todo el pueblo y de los habitantes de Cashel. También pudimos ser testigos de la buena acústica que tenía el edificio pues cual fue nuestra sorpresa al ver a un coro cantar "Can you feel the love tonight?" de la película del Rey Leon. ¡Sin duda uno de los rincones de Irlanda que más me enamoró!

Volvemos de nuevo al coche e iniciamos nuestro camino a Powerscourt y Glendalough. Es un tramo algo pesado y sobre todo noto el cansancio de todos estos días a la hora de conducir, que ahora en autopista y en un camino tan igual en todos sus kilómetros hace que me entre algo de sueño. Conseguimos localizar Glendalough, es un conjunto monacal situado en el condado de Wicklow en Irlanda. Lo cierto es que todo Wicklow Mountains National Park es impresionante e imposible de ver en una sola visita, hay miles de rutas y caminos para ver este maravilloso sitio, así que si vivís cerca, no dudéis en investigar el lugar, porque merece mucho la pena. 

Cascada de Powerscourt
De allí nos marchamos a la cascada de Powerscourt, con la suerte de que una calle antes de entrar en el sitio una familia nos paró preguntando si íbamos a la cascada y nos pasó su ticket familiar, por lo que no tuvimos que pagar entrada (debido a que vale para todo el día). El sitio es impresionante, hay que andar un poco hasta llegar a la cascada, pero es preciosa. Otro de los rincones que más me gustó visitar y que os recomiendo con ganas, en el cual terminamos comiendo, pues había un pequeño puesto de comida, relativamente barato, teniendo en cuenta dónde está. 

Cansados de las horas de carretera y siendo ya bastante tarde, cogemos el coche hacia Dublin, nuestra última parada y en la que pasaremos día y medio alojándonos dos noches en el MEC Hostel Dublin, en una habitación para los cuatro con baño incluido dentro de la misma. Uno de los problemas que tenemos el que debemos dejar el coche aparcado en un edificio a varias calles, en un parking que tiene un acuerdo con el hostal y otro de los problemas es que tenemos que subir tres pisos enormes andando cargados con las maletas, pero lo conseguimos. Apenas unos minutos más tarde, decidimos salir por allí cerca para cenar y volver luego al hostel a descansar para usar el día siguiente para ver parte de la ciudad (aunque ya tenemos para la última mañana reservado un tour "gratuito"). De vuelta al hostel, soy la primera en quedarme dormida y caer en un sueño profundo. 

Día 6: Martes 28 de junio de 2016

The Temple Bar
Nos levantamos sin prisas y decidimos salir a la ciudad a desayunar en una cadena de desayunos que nos alegra la mañana. Comenzamos a caminar hacia el centro de la ciudad, mirando y observando todo a nuestro alrededor. Desde el Spire, pasando por la Oficina de Correos de Dublin (a la cual entré para enviar una preciosa postal, y os recomiendo que veáis, porque por dentro es precioso), bajamos toda la calle hasta llegar al río Liffey, viendo también el Famine Memorial, The Costum House, y por supuesto The Temple Bar. 


Seguimos caminando hasta la Guinness Storehouse, a la que no pasamos por el precio de 20€ por cabeza que nos dicen que tenemos que pagar, así que decidimos seguir explorando la ciudad, sin Guinness, ya habrá otra vez. Caminamos y caminamos hasta llegar al Phoenix Park. Enorme. Es uno de los adjetivos que podemos utilizar para mejor describir el parque, un parque precioso, con ciervos a los que se pueden alimentar, la casa del Embajador de Estados Unidos, o el Monumento a Wellington, por nombrar algunas de las cosas que os podéis encontrar dentro. Tras una parada para tomar algo en un pequeño local, decidimos tomarnos la tarde con calma y pese a que seguimos viendo cosas y recorriendo la ciudad, también hacemos varias compras y tras ellas terminamos dando una vuelta por varios pubs distintos y bebiendo todo tipo de cervezas y sidras. ¡Sin duda Irlanda es el sitio perfecto para probar nuevas cervezas y sidras! Aunque sí os advierto que hay que tener cuidado, porque lo suyo es ir a pintas y claro, todos sabemos lo que ocurre con ellas...
Castillo de Dublin

Damos por finalizado el día dando un agradable paseo de vuelta al hostel y organizando todo en las maletas para que nos entren y no preocuparnos de nada mañana por la mañana.

PUNTUACIÓN DEL HOSTEL: 7/10









Día 7: Miércoles 29 de junio de 2016

Biblioteca Chester Beatty
Madrugamos y terminamos que organizar todo para la vuelta a casa, por lo que dejamos las maletas ya en el coche y abandonamos el hostel, camino del punto de encuentro en el cual nuestro guía nos hará el tour por la ciudad. Lo malo que nos encontramos es que como el día se ha presentado muy lluvioso, nadie de los que tenía el tour contratado en español aparece y hacemos el tour en inglés. Nuestro guía se muestra desde el principio muy amable y no sólo nos muestra la ciudad, sino que cuenta parte de la historia y de por qué Dublin es hoy en día cómo es. La importancia de la lucha con los ingleses, lo que la Unión Europea había hecho por ellos y por qué se puede decir que son el país más Europeista de toda la Unión, leyendas de la ciudad, personajes históricos que han vivido en ella... Todo ello junto con un humor capaz de reírse de los errores del pasado y con orgullo de los logros del país, una actitud muy recomendable y que hace del tour una aventura muy amena. 

Recorrimos lugares como el Ayuntamiento de Dublín, el Castillo, la Biblioteca Chester Beatty, las reliquias medievales y los restos vikingos de la ciudad, el Dublín georgiano, la Catedral de Christ Church, la Catedral de San Patricio, el barrio de Temple Bar, el Banco de Irlanda y el famosísimo Trinity College. Estoy segura que me dejo muchos otros rincones, como la calle en la que transcurre una de las escenas de PD: Te Quiero, y otros pequeños rincones que conforme pasábamos calles nuestro guía nos mostraba. 

Trinity College
Sin mucho más tiempo por delante, regresamos al aparcamiento para coger el coche camino del aeropuerto. Hacemos una parada para devolverlo y que vean que no lo hemos dejado siniestro total y muy amablemente uno de las furgonetas de la empresa de Europcar nos deja en la terminal de nuestro vuelo, donde lo único a destacar fue nuestro dolor de cuerpo y nuestro sueño acumulado.


¡Y esto es todo, amigos!

Espero que los tres posts sobre el viaje os hayan gustado, he intentado hacerlos amenos y no demasiado cargados de información, para no saturaros, pero no dudéis en preguntarme lo que necesitéis en los comentarios. 

¡Nos leemos en el siguiente post!

Sil.

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