lunes, 11 de junio de 2018

Reseña: 13 horas en Viena de Paula Gallego

¡Hola, audaces!

Bienvenidas y bienvenidos a un nuevo #LunesLiterario. Hoy os traigo la reseña de 13 horas en Viena de Paula Gallego, ¿vamos a por ello?

Lunes Literario
Título del Libro:
13 horas en Viena
         
Título Original:
13 horas en Viena
Autor/a/es:
Paula Gallego
Género:
Romance, new adult
Encuadernación:
Tapa blanda
Editorial: Ediciones Kiwi
Nº de Páginas:
320
ISBN-13: 978-8416384624
Comprar:
13 horas en Viena
Sinopsis
 "Kat era divertida, apasionada y atrevida, pero sobre todo era intensa; la clase de chica por la que Erik sería capaz de perder la cabeza. Ambos hicieron un trato hace tres años: vivir un amor perfecto durante solo 13 horas y decirse adiós para siempre; jamás volverían a saber del otro y el recuerdo de esa noche en Viena permanecería intacto. 

Sin embargo, el destino es caprichoso y ha querido que se vuelvan a encontrar en París. Kat está decidida a no cometer un error que pueda estropear lo que tuvieron, pero el deseo puede ser devastador y persuasivo, y ambos tendrán que tomar una decisión: ¿Intentarán preservar el recuerdo de su primer amor manteniéndose alejados, o renunciarán a él y se arriesgarán a perderlo todo?"
CRÍTICA (PUEDE CONTENER SPOILERS QUE ESTARÁN OCULTOS):

13 horas en Viena es uno de esos libros suaves, de fácil lectura, pero que acaba encerrando mucho más. Kat y Erik son dos jóvenes deportistas que se conocen durante Los Juegos Juveniles en Viena. En este caso, no es el típico encuentro chica conoce a chico... más bien chica machaca a chico. Porque ahí donde la veis... (o leéis, más bien) Kat, pese a tener un cuerpecito pequeño, es boxeadora (y de las buenas), mientras que Erik, con su cuerpo largo, se dedica al salto/clavado. Dos jóvenes que con el paso de los días en la competición, y una atracción que se palpa desde el momento uno, nos arrastran a querer descubrir qué fue lo que ocurrió en Viena y esas 13 horas y cómo afectarán a su presente con el reencuentro en París.
   Si nos centramos en los personajes principales, tanto Kat como Erik me han parecido dos personajes amigables, bien construidos y racionales. De Kat me ha encantado su fuerza, muy bien enlazada con su vulnerabilidad, y los momentos divertidos que nos da junto a su compañera de piso, Diana. Respecto a Erik, me quedo con esa forma de ser tan dulce, tan bueno, tan sincero, tan... Erik. Si hay algo que criticar, en todo caso sería el habernos dejado sólo en la superficie de ambos personajes, me han quedado aún intrigas o datos por saber de ambos. Quizá eso se deba a lo mucho que me han gustado, me he quedado con ganas de un poquito más.   
   
«—¿Me sigues o te quedas?
Y yo la seguí. La seguí porque, joder, ¿qué otra cosa podía hacer?»
 
     Si nos centramos en los secundarios, a parte de Diana y su novia Nicole, tendríamos a Max el «lío» con el que anda Kat enredada y Kenny, el hermano de Erik (y posiblemente el otro gran personaje de esta historia). Realmente es gracias a Kenny que gran parte de la relación entre ambos pega un gran salto (no voy a decir por qué... ¡a leer!) y me ha maravillado la tríada que han comenzado a formar los tres (espero que en los siguientes volúmenes se ve algo más de estos juntos).
     Lo que me gusta de la historia de Kat y Erik es cómo evoluciona y como se plantea esos primeros momentos que comparten. Tanto en el pasado, como en el presente, con su narración a dos voces: Erik nos habla del pasado, de Viena; mientras que Kat es la encargada de relatarnos el presente en París. Bien es cierto, que la historia que se plantea en Viena es muy rápida, pero esto se comprende por el contexto de los juegos y por tener una fecha de caducidad.   
       
 «Muchas personas creen que ver a alguien quitarse la ropa es lo mismo que verla desnudsarse. Se equivocan. Yo me he quitado la ropa muchas veces, delante de unos cuantos tíos. Pero nunca me he desnudado. 
Desnudarse significa exponerse; darle a alguien la oportunidad de hacerte trizas el corazón y confiar en él lo suficiente como para esperar que no lo haga. Es un acto de fe y un delirio de esperanza ciega.» 
   
          Siendo lo primero que leo de Paula, puedo aventurar que si sigue en esta línea, nos va a dar grandes títulos. Aún más si sus personajes, especialmente los masculinos, siguen el patrón que tiene Erik: un chico inteligente, amable, divertido, sincero, sin miedo a mostrarse como es. (GRACIAS, PAULA). Finalmente, os cuento que me acabo de enterar de que la autora está organizando en redes sociales una lectura conjunta de 3 noches en Oslo.  A la que muy probablemente acabaré apuntándome... 
   
NOTA FINAL: 8,5/10

     ¿Lo habéis leído? ¿Qué os ha parecido? ¿Tenéis la misma opinión que yo?

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